
¡Por Dios! quiero saber que explicación tiene mi vida,
¿Es que acaso siempre será un laberinto sin salida?
¿Quién me dará la respuesta? ¿Quién auxiliará mi vida?
Tengo el tesoro y lo ignoro, tengo el alimento y lo desprecio.
Despreciable soy yo por abandonar todo lo que quiero.
Quiero pero no puedo tenerlo, puedo y no quiero verlo
Por encontrar la estabilidad soy una inestable sin huida.
¿Quién apagará este suplicio? ¿Quién me detendrá y pondrá en mi el sano juicio?
Soy una loca sin rumbo, soy un gorrión que no encuentra su curso.
Despiértenme ¡por Dios! y háganme vivir porque a estas alturas lo único que veo es el fin.
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