lunes, 15 de marzo de 2010

Despiadado, te fuiste donde puedes encontrarme.


Te fuiste al mar, allá donde se ahogan las penas, en ese lugar donde puedes matarme entre las olas fuertes que se llevan tus mas preciados recuerdos.

Te fuiste lejos, donde nunca puedas recordarme, pobre de ti que no sabes que aun ahí me estarás pensando.

Te fuiste en busca del agua salada, que te colme hasta que no puedas decir ni una sola palabra.

Allá donde puedas pisar descalzo la superficie áspera y caliente, que borre de ti todo camino que recorriste junto a mi.

Te fuiste en búsqueda del sol, para que pueda penetrar tu piel y así yo no te pueda reconocer.

Te fuiste y me dejaste físicamente, pero mi corazón estará contigo a donde quiera que vayas.

Te fuiste eligiendo el mar porque sabes que es donde mas cerca yo podría estar.

Porque sabes que mi mente está allá, contigo, sin ti, sin mi.

Imbécil, ¿Piensas que yo podría alejarme de ti?

¿Acaso no te das cuenta que tú y yo somos uno solo?

El mar no borrará nuestros momentos, los conservara porque sabe que son bellos.

El mar no borrará mi rostro, el mar no borrará tu rostro, el mar no nos borrará.

El mar es el único lugar donde más yo te puedo amar.

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