Cuantas veces quise escapar de ti,
cuantas trate de huir.
Pero de repente estabas ahí,
parado frente a mi,
con la luna de tus ojos,
con esos labios rojos,
invitándome a venir.
Te miro y solo puedo sonreír,
no logro definir la emoción que me haces sentir,
son los momentos que he vivido junto a ti,
los que a mi corazón no le dejan huir.
Cada día es igual,
yo queriendo escapar,
decidida a dejarte y solo se me ocurre amarte.
No hay porque correr del mar; dejar de escuchar a la luna, no hay porque dejar de escuchar al viento cantar. I will be here!
ResponderEliminarSi te metes más con las sílabas redondearás al soneto.
ResponderEliminar