martes, 18 de mayo de 2010

Tal vez solo sea un ser...


Que abrió los ojos y vio el resplandor de Dios
Que alguna vez miro a su padre y supo que era su primer amor
Que escucho a su madre y decidió ser como ella

Que jugo como niña
Que lloro como mujer
Que amo como la primera vez

Tal vez tan solo sea un ser,
como todos, como ninguno.

Pero mi corazón dice lo contrario,
cada vez que miro las olas del mar,
cada vez que oigo los pájaros cantar,
cada vez que veo la luna crecer,

Mi corazón dice que soy diferente,
Mi corazón es Dios, Cristo Jesús,
y Él dice que soy especial.

Amén.

jueves, 13 de mayo de 2010

Y pensé que la lluvia caería sobre ti,
jamás vi una gota,
tal vez la detuviste porque no era real,
tal vez la tempestad nunca fue tempestad,
quizás fueron solo nubes grises aparentando tormenta,
jamás vi una sola gota,
solo eran rayos.

En cambio en mi llovió de día y de noche,
muchas veces viste y sentiste caer el agua que yo broté sobre tus vestiduras,
eran saladas porque venían del mar
y aunque en mi hayan diluvios,
el mar nunca se vaciará,
él siempre quedará lleno,
tanto que rebosará.

No quiero que te empapes por tu lluvia,
ni siquiera quiero verte humedecido,
porque nadie merece ser abrazado por el dolor,
solo pedía constancia,
algo que nunca llegó.

Al contrario tú,
buscaste otras nubes en quienes cargar el vapor,
para que derramen por ti el dolor,
ese que tal vez jamás existió.

Ya no lloverá más en mi,
pero si vendrán tormentas al corazón,
las descargaré en mi mirada al penetrarla con la tuya,
para que sientas mi dolor.

Dolor que yo busque,
pero de ti jamás existió.

sábado, 8 de mayo de 2010

Rosa mía


Eres Rosa madre mía,
tus cabellos como petalos,
tu rostro de terciopelo,
tus ojos el rocio.

Toda tu eres Rosa madre mía,
te has plantado en tierra firme
Con la luz del sol que te admira,
La luna en la noche brilla,
porque tu belleza la domina.

Tu nombre es Rosa madre mía,
porque no hay creación más delicada,
que ver el resplandor de tus ojos que sonríen cada mañana.
Con tu piel que brota el perfume de la primavera,
y tus manos la suave briza que da frescura a la vida entera.

No hay tesoro mas grande que una Rosa pura,
blanca como la nieve, bella como el alba.
Su frescura es como el agua,
su corazón es la fuente de mi alma.

No hay mujer mas valiosa, que mi madre llamada Rosa.
En un nombre inspirar tanto amor, belleza y ternura.
Eres Rosa madre mía, solo rosa, rosa mía.