miércoles, 15 de diciembre de 2010

Quizo soledad

Aparecieron momentos de soledad cuando más gente imaginaba tener a mi alrededor.
Asomaron espacios
vacíos, llenados por cuerpos con supuesta vida.
Y al tratar de introducirme en ellos solo
encontré ausencia, destierro total de pertenencia, abandono de sueños, añoranza de momentos inéditos que por sublimidad celestial no reaparecerán.

Se manifestaron esos tiempos, en los que la tristeza te recuerda mientras buscas la muerte, que aun estás vivo.
Que cruel es él, buscando hundirte más, pero demasiado profundo se halla el desamparo, que te toma con desanimo, para ahogarte más.

Profundo dolor, incontenible estado de desolación, que podría a la piel volver a angustiar.

Existieron, se
hubicaron, quisieron quedarse pero en un instante los derribaron, cuando la luz llego e ilumino la apariencia de un ser desfallecido, luz que por muy obscura que este la noche, ella se posa y termina extinguiendo crueldad.

jueves, 7 de octubre de 2010

Poetisa

Inmaculada permaneces, mujer de poemas aladas.
Imagen perpetua de las musas hechas palabras,
guardas vino, dejas agua.
Eres como el río, cuando la corriente en ella jala.

Como inspiras con tus roces del amor en llamas.
Transmites tierra, germinas el alba.
Cuantas sensaciones se forjan con las lágrimas.
Tú regalas savia, yo te entrego mi alma,
acógela, cobíjala, resguárdala,
es tuya por la excitación que en mi causas.

Poetisa, mujer, amada,
sueñas, te desvistes, eres clara,
te das en este espacio por amor a lo que expresas desde el ánima.

¿Encontraras algún día lo que clamas?
Por pasión de lo que buscas,
porque eres más que madrugada.

jueves, 19 de agosto de 2010

Particulas de tu piel se quedan impregnados en mi entorno, provocan sensacion de necesidad pues cada vez que respiro las busco. Tu estas aqui, te formo con cada pedazo que haz dejado de tu escencia y aunque no pueda estructurar tu figura, me bebo lo que tengo de ti para que mi ser te dibuje.

jueves, 24 de junio de 2010

Oculta


Y si me oculto en el fondo de tu alma,
aunque no puedas encontrarme estaré junto a ti.
Cuando la risa me encuentre llorando,
le diré que estoy sedienta por el calor que siento de ti.
No haré ruido,
me quedaré callada observando tus suspiros.

Me alimentaré de tus sueños,
hasta que ellos ya no sean conmigo.
Entonces querré huir de tu alma,
pero ya será demasiado tarde cuando vean que he permanecido aquí.
Gritaré, soplaré, llenaré de furia tu interior.
Nada de eso servirá porque de mi ya no será tu corazón.

Ahora comenzaré a sonreír porque al fin y al cabo,
eso quería conseguir.
Quedarme oculta dentro de ti.
Y aunque ya no me quieras ver,
yo estaré aquí.

martes, 22 de junio de 2010

Estás


Callada, quieta, distante,
Así soy yo cuando tú me tomas la mano
y yo quiero abrazarte.

Me miras con ojos de uvas,
cuya lluvia a caído hace un instante,

Tu boca callada me pide que le ame,
yo me vuelvo sorda,
pero no pierdo tus detalles.

Te abrazo aun cuando quiero alejarme,
y es que tus manos llaman a mi cuerpo,
como la pintura al arte.

Admiro tu valentía, lo que permites que sea contigo.
Realmente se que me amas pues aun,
después de todo lo que soy,
pides mi abrigo.

Y mi intención no es lastimarte,
por eso me escapo,
pera vuelvo para atraparte.

Soy cruel, de boca engañosa.
No entiendo como puedas amarme,
pues en mi mente existen mil cosas.
Ajenas a ti,
a lo que quieres conmigo.
Me marcho hoy con el corazón partido,
pero se que he de encontrarte,
aunque los besos ahora estén aparte.

Te veo aun, te escucho siempre.
Cuan cerca estás, pero muy lejos a veces.

jueves, 3 de junio de 2010

Cuantas veces quise escapar de ti,
cuantas trate de huir.
Pero de repente estabas ahí,
parado frente a mi,
con la luna de tus ojos,
con esos labios rojos,
invitándome a venir.

Te miro y solo puedo sonreír,
no logro definir la emoción que me haces sentir,
son los momentos que he vivido junto a ti,
los que a mi corazón no le dejan huir.

Cada día es igual,
yo queriendo escapar,
decidida a dejarte y solo se me ocurre amarte.

martes, 18 de mayo de 2010

Tal vez solo sea un ser...


Que abrió los ojos y vio el resplandor de Dios
Que alguna vez miro a su padre y supo que era su primer amor
Que escucho a su madre y decidió ser como ella

Que jugo como niña
Que lloro como mujer
Que amo como la primera vez

Tal vez tan solo sea un ser,
como todos, como ninguno.

Pero mi corazón dice lo contrario,
cada vez que miro las olas del mar,
cada vez que oigo los pájaros cantar,
cada vez que veo la luna crecer,

Mi corazón dice que soy diferente,
Mi corazón es Dios, Cristo Jesús,
y Él dice que soy especial.

Amén.