Tocó a mi puerta y con incertidumbre me asomé.
La visita me tomó por sorpresa, así que fue difícil poderlo reconocer.
Mi primera reacción fue esconderme, pues sentí que no tenía nada para ofrecerle.
Pero él espero y espero en mi puerta, para ver si en algún momento estaría abierta.
De repente aquella se abrió, sin que yo tocara un solo botón.
De lejos solo podía observar como esperaba que lo recibieran, pero yo no me quería ni asomar.
Luego entro en mi corazón ese sentimiento de acudir a Él y poderle brindar todo lo que estaba a mi alcance para poderle dar.
Ropa, zapatos y comida, salí apresurada a regalarle. Cuando pudo verme cargada de todos esos regalos, su sonrisa se amplio tanto que a mi me contagio. No podría describir la sensación maravillosa que experimente cuando me acerqué a él.
Al mirarlo pude notar cuan brillante era su mirada y en su rostro pude ver a niños, también a una mujer. Sus ropas sencillas, sus pies cansados, sus manos dispuestas a recibir.
!Feliz Navidad! me dijo con voces melodiosas, !Feliz Navidad! le dije con toda mi emosión.
La visita me tomó por sorpresa, así que fue difícil poderlo reconocer.
Mi primera reacción fue esconderme, pues sentí que no tenía nada para ofrecerle.
Pero él espero y espero en mi puerta, para ver si en algún momento estaría abierta.
De repente aquella se abrió, sin que yo tocara un solo botón.
De lejos solo podía observar como esperaba que lo recibieran, pero yo no me quería ni asomar.
Luego entro en mi corazón ese sentimiento de acudir a Él y poderle brindar todo lo que estaba a mi alcance para poderle dar.
Ropa, zapatos y comida, salí apresurada a regalarle. Cuando pudo verme cargada de todos esos regalos, su sonrisa se amplio tanto que a mi me contagio. No podría describir la sensación maravillosa que experimente cuando me acerqué a él.
Al mirarlo pude notar cuan brillante era su mirada y en su rostro pude ver a niños, también a una mujer. Sus ropas sencillas, sus pies cansados, sus manos dispuestas a recibir.
!Feliz Navidad! me dijo con voces melodiosas, !Feliz Navidad! le dije con toda mi emosión.
Esa fue la experiencia más hermosa que pude tener, el que Dios me haya venido a visitar y yo poderlo conocer, para darle todo mi amor.